Elegir mochila por el diseño o porque la lleva un amigo es la forma más rápida de acabar con dolor de hombros al segundo día de ruta. Aquí el criterio es otro: litraje según cuántas noches vas a pasar fuera, ajuste real al torso —no a tu altura— y cómo repartir el peso para que trabajen las caderas y no la espalda.
De la excursión de un día a la travesía de varias noches: la guía de litraje que de verdad importa.